Cenas de Navidad, estrategia y seducción
Antes de la llegada de los turrones, de las uvas y los Reyes Magos, prácticamente todo el mundo tiene que enfrentarse a una temporada previa de cenas con los amigos, con los antiguos colegas de la universidad, con los del equipo de fútbol y como no…. con los compañeros de trabajo.
Es una época de reunión con conocidos y amigos a los que, en algunos casos, hacía meses que no veías y así revivir las viejas anécdotas que se repiten año tras año en estas quedadas, pero que siempre vuelven a hacerte gracia. Pero por qué no decirlo, también es momento de locura, de desmadre, de soltar todo lo acumulado durante todo el año y esto sería genial si, entre otros invitados, no estuviera tu jefe delante tomando nota mental de cada uno de tus movimientos. Porque… ¿a cuántos de vosotros os ha pasado que se os ha ido la mano con el champán y habéis acabado bailando con la corbata en la cabeza y/o haciendo un mediocre striptease encima de la barra?
Y si no fuera suficiente con eso, también hay que tener cuidado con los compañeros, porque lo que ocurre en la noche, ¡no siempre se queda en la noche! Por un lado, tienes que esquivar a los cotillas, que se encargarán de difurndir ciertas informaciones a la mañana siguiente. Por otro, hacerte el/la simpátic@ con los de compañeros y la gente de tu alrededor, para que vean que no sólo sabes trabajar bien sino que además eres una persona muy divertida. Y por si todo esto no fuera suficiente, intentar ligarte al/a la colega del departamento de al lado con el/la que llevas cruzando miraditas toda la noche…
Y es que, estas cenas son un momento de evasión, pero también un juego de estrategias en el que más vale estar preparado si no quieres que el lunes toda tu empresa hable de tí (¡y no siempre bien!). Así que ya sabéis, desde MiEspacioSecreto os animamos a que disfrutéis de vuestras cenas navideñas al máximo, pero si además podéis hacerlo con un toque de seducción y fantasía, ¡mucho mejor! Y sólo una última cosa más… ¡ESPERAMOS VUESTROS RELATOS, que seguro que hay más de una buena historia que contar!



